La primera impresión define el carácter de cualquier propiedad. Nuestro nuevo portón de entrada en Hacienda Guadua Bamboo, Valle del Cacua, demuestra que la Guadua angustifolia funciona excepcionalmente bien como una solución de revestimiento arquitectónico duradero y de alto rendimiento. Finalizada el 26 de septiembre de 2024, esta imponente entrada de 28 metros de ancho expone cómo la ingeniería metalmecánica a medida, el concreto y los mampuestos de guadua inmunizada se integran para crear un acceso robusto y perdurable.
En lugar de seguir métodos de construcción convencionales, diseñamos un sistema híbrido: un esqueleto estructural de acero y concreto soporta las enormes cargas de un vano de gran luz, mientras que la guadua sirve como un cerramiento seguro y de gran valor estético.

Fase 1: Obras Civiles Pesadas, Cimentación, Muros Inclinados y Enchape de Fachada
Una estructura que supera los 28 metros de longitud total requiere una cimentación robusta para evitar asentamientos, garantizando que los mecanismos de los portones corredizos operen de manera impecable a lo largo del tiempo. Iniciamos el proceso ejecutando excavaciones profundas, el figurado y amarre de acero estructural, y el vaciado de zapatas de concreto reforzado en nuestras instalaciones en Dagua, Valle del Cauca.
Flanqueando la entrada central se levantan dos muros estructurales de mampostería, cada uno con una longitud exacta de 4.60 metros. Para seguir la inclinación natural del paisaje circundante, diseñamos la corona de estos muros con una pendiente definida: alcanzan los 3.90 metros de altura en su punto más alto y descienden hasta los 3.60 metros en el extremo inferior.
Los muros de ladrillo se pañetaron con un mortero de cemento de alta dosificación para lograr una superficie completamente plana y uniforme, dejando un nicho o vano rectangular abierto en la parte superior de cada estructura. Posteriormente, las superficies principales se enchaparon con revestimiento tipo piedra texturizada, ofreciendo un fondo rústico y natural que contrasta con los tonos cálidos de la guadua.
Como toque final definitivo para los muros, instalamos una balaustrada de guadua hecha a medida dentro de dichos nichos superiores. Este friso decorativo horizontal cuenta con elementos verticales de guadua seleccionados y distribuidos simétricamente. Para lograr un ajuste milimétrico entre los dos largueros horizontales, cada pieza vertical se talló a mano en ambos extremos. Debido a la pendiente del muro, cada elemento requirió un ensamble técnico específico: un corte tradicional en boca pescado en la base y un corte en boca pescado en la parte superior para acoplarse con precisión a la inclinación del marco. Aplicamos Profilan a la guadua para protegerla contra la humedad y la radiación UV, aportando un contraste vivo frente al tono de la piedra.
Fase 2: Fabricación de Estructura Metálica, Ajuste Manual de la Guadua y Protección a la Intemperie
El núcleo de seguridad del acceso principal consiste en dos imponentes portones corredizos. Cada hoja mide 5.40 metros de ancho por 2.60 metros de alto, ofreciendo una luz libre total de 10.80 metros cuando están completamente abiertas. Para evitar cualquier tipo de deflexión o pandeo por el uso diario, fabricamos la estructura interna de los portones utilizando tubería metálica pesada de 12 x 6 cm.
Con el fin de fijar la guadua firmemente sin atrapar humedad, soldamos platinas de acero de 4 cm a ambos lados del bastidor (tanto en la parte superior como en la inferior) para crear canales en “U”. Un factor clave de diseño fue la incorporación de espaciadores de 1 cm dentro de estos perfiles. Esta pequeña holgura proporciona una ventilación estructural crítica, permitiendo que el agua lluvia drene libremente en lugar de estancarse en los rieles metálicos, protegiendo tanto al acero como a la guadua de una degradación prematura.
Optamos por instalar varas individuales de guadua inmunizada con un diámetro uniforme de 6 a 7 cm. Cada pieza fue cortada a la medida exacta e insertada de forma manual directamente en los canales de acero. Esta técnica confina la guadua de manera segura dentro de los bordes rígidos del metal, generando una barrera sólida, segura y antivandálica que resalta las líneas verticales limpias y los tonos marrón-dorados propios de los tallos de Guadua angustifolia.
Para garantizar la máxima durabilidad frente al exigente clima del Valle del Cauca, las piezas de guadua se sellaron con Profilan. Este acabado translúcido de calidad premium penetra en la fibra exterior de la guadua para evitar el agrietamiento y los daños por intemperie y rayos UV, conservando intacta la textura natural y orgánica del material.
La seguridad fue un criterio de ingeniería primordial dado el peso de estas estructuras corredizas. Para asegurar que las hojas nunca se salgan de sus guías o sufran un volcamiento durante la operación, diseñamos un traslapo estructural de 1 metro en el sistema. Al cerrarse, cada portón de 5.40 metros se prolonga un metro completo detrás del muro enchapado, manteniendo todo el conjunto anclado de forma segura dentro de sus rieles de guía.
El resultado final expone un equilibrio contundente entre las líneas limpias del concreto pañetado, las texturas robustas del revestimiento de piedra y el acabado uniforme y protegido de nuestras guaduas estructurales.





